Hasta que llegaste a mi vida, Beatriz Manrique

Por - 15:28:00

La historia de dos corazones empujados por el orgullo a separar sus caminos.

Charlotte Gallagher se encuentra en un baile ante la mirada de los demás invitados y de la poca familia que le queda. Su hermanastro Edward quiere obligarla a casarse con un hombre al que no ama mientras la presiona para que finja estar feliz ante su inminente compromiso con lord Sidmouth. Charlotte se siente sola y atrapada. No tiene a nadie a quien acudir y le horroriza la idea de contraer nupcias con un hombre al que desprecia. Desesperada, se aleja de la gente en busca de un respiro y, sin esperarlo, se encuentra con Alonso, un agente español al que no dudará en utilizar para alcanzar su ansiada libertad.

Una novela ambientada a finales de siglo XIX entre España y Estados Unidos, en la que se respira el ambiente del Madrid decimonónico y en la que el amor tendrá que luchar contra la desconfianza, el espionaje y los intereses personales.




Título: Hasta que llegaste a mi vida 
Publicación: 20 de octubre, 2016
Autora: Beatriz Manrique
Género: Romance Histórico
Formato: Digital
Editorial: HQÑ HarperCollins Ibérica
Idioma: Español

Si son de esas almas derraperas que les da pachorra leer mi piripipí, están habilitadas para ir directo a la reseña porque... Es muy raro lo que me sucede con esta entrada. Nada de lo que escribía era de mi agrado, reescribí todo como mínimo siete veces, no sé si soy yo, el clima o tenemos una especie de maldición. Pasaban los días, las semanas y los meses y la entrada aguardaba pacientemente entre los borradores. Cuántas veces habré dicho es hora de publicarla, pero no sucedía. ¿Hoy será el día? Podría enunciar los porqués para explicar las postergaciones o los benditos factores que le impiden a mi espíritu derrapero desplegar sus alas, irme por las ramas y que nos abrace la angustia. Realmente preferiría evitarlo, pero dadas las circunstancias habrá que dar rienda suelta y contar, nuevamente, qué pasó; aunque algunas cosas las reservaré en lo más profundo de mi ser.

Necesito poner orden a mis pensamientos y… —vaciló unos segundos antes de proseguir— a mis sentimientos.
Capaz alguien se pregunte cómo llegué al libro (cri, cri). Bueno, no importa. Pululaba por Twitter, diciembre de 2016, y vi una publicación de la autora. No conocía absolutamente nada de ella. Había que alimentar la etiqueta conociendo autores y que mejor oportunidad. Si mal no recuerdo fue casi en simultáneo con el booktrailer de "Pescando salmones en Alaska". Sí, otro Harlequin al que le dediqué un testamento y pensé que sería lo último que leería de ellos. Algún día daré mis impresiones sobre ese sello. Adelanto. Qué poco ánimo ponen los CM para promocionar a sus autores en la redes, Dió. Sin dar más vueltas, leí el libro en los primeros días del 2017 y no me senté a escribir la reseña, pero sí hice una devolución a la autora por mensaje directo en Twitter. Podría afirmar que ahí comenzaron mis fallas, no agarrar un cuaderno (o abrir un documento) y escribir las sensaciones al finalizar la lectura. En cambio, grabé el derrape y armé varias notas virtuales. Modernita, la piba. Pleno verano. Calor, una intensa ola de calor, resaca de las fiestas, cumpleaños, vacaciones y bailemos la conga de la vida.

Un panorama demasiado bonito y de golpe zas; en un segundo "perdí" toda mi vida virtual y en un país que no era el mío sin recordar mis contraseñas, pero sí las del mundo derrapero. Ay, pero querida. Me robaron el celular y con él todos mis delirios. No digan ni muu, ni copia de seguridad, ni subir los archivos a la nube. Ay. Recuerdo reprocharme el hecho de no haber escrito las reseñas y que otra vez dejaba todo para mañana por si mi amado espíritu derrapero decidía regresar de sus vacaciones, cuac. Ilusa y optimista. Mientras tanto, las actividades derraperas estaban en pleno auge: entre la coordinación del primer sorteo internacional y la puesta en marcha de dos más, el nuevo diseño, los preparativos para el festejo del aniversario, la búsqueda de colaboraciones, los derrapes invitados, las redes, las obligaciones de la vida real, etc. A todo este magnífico combo hay que agregarle el estrés por las pésimas lecturas, pensé que era algo del 2016. Qué clima tan entusiasta para el espíritu derrapero (ED, a partir de ahora). Les cuento, él se activa y desactiva solo. Es decir, actúa por impulso, las palabras vuelan y prácticamente no soy consciente de ello. Un espíritu rebelde. Escribo lo que siento sin detenerme a pensar y me olvido del lado que tanto detesto, el políticamente correcto. Es tan efectivo y productivo, el derrape está listo en una hora, un simple pulido y clic en publicar. Cuánto te extraño, ED. 

Los meses corrían y las situaciones se potenciaban, ni las lecturas estimulaban y fortalecían al ED. Definitivamente había sido neutralizado y encerrado en unas lejanas y oscuras tierras. Por más que intentara escribir reseñas nada digno salía, era una pérdida de tiempo. Sin embargo, un vestigio de él sobrevivió y permitió que los demás delirios continuarán como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. Tal vez por esto es que reescribí tantas veces la reseña del libro, ningún texto le hacía justicia a la lectura. Como si ya no tuviéramos suficiente en el hervidero, la computadora decidió revelarse cuando llegaba la confirmación para adoptar a la autora e intentaba escribir nuevamente este derrape, activar un par de iniciativas, entre otras cosas. La recalcada del mono Titín, sin mi chiquita nada cobra sentido. Otra vez el destino se manifestaba y tenía que pausar todos los derivados del mundo derrapero; para colmo las lecturas seguían sin acompañarme y opté por hacer relecturas. Hola, soy María Complicaciones. Reina de la histeria y embates (?) Luego aparecieron un par de circunstancias que prefiero no hacerlas públicas, pero echaron más leña a la crisis. Cambia todo cambia. Para contrarrestar el caos e interferir con la ola negativa un par de buenas noticias nos abrazaban: por ejemplo, la Cajita Feliz y ganar un sorteo organizado por una editorial en Twitter (aún NO tenemos el libro porque había que retirarlo por la editorial y nosotras no vivimos en Capital Federal. ¿Hola, dónde estaba escrito eso? Tienen que pagar el envío). El tiempo se esfumaba, entre penurias y muchísimas risas, sin la entrada publicada y resignada con los libros publicados en 2017, ya ni las relecturas me generaban placer y opté por refugiarme en los clásicos. Buscaba una salida o al menos mantenerme a flote. Situación que más de un alma está padeciendo. ¿Culpamos a las editoriales o a los autores?

En definitiva, hace una semana tuve un impulso y dije: público sin el ED y fin. Pero joder, el poco texto que logré crear era para el olvido. La entrada seguía sin convencerme, parecía tan más de lo mismo y antes de caer en esas aguas prefiero no publicar nunca jamás. Le di la bienvenida al pulido extremo, a nuevas bandas musicales, a cualquier cosa que me ayudará a recuperar mi ED. Hará unas horas, había obtenido algo bastante digno (no era un ED en su esplendor, pero...) y la entrada de golpe quedó en blanco. ¿Me estás cargando? Qué suerte la mía. LMPQLP a Blogger y la mar en coche. Ni digan porqué escribías ahí, no se puede recuperar nada. Sin compu. Es un chino todo, baby. A escribir todo de nuevo, abran las ventanas que me lanzo o al menos que venga un vendaval y se lleve mi impotencia. Momentito y gritemos aleluya. Corrí al correo, había enviado un bosquejo con la estructura a la tercera pata, ella sabe cuándo hay ED, me urgía su ayuda. Hice catarsis y volví a escribir con el lamentable partido de Argentina (eliminatorias Rusia 2018) de fondo.

Resistiré, erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla
Pero siempre sigue en pie.

Y cómo resistió esta entrada. Dejando de lado los desafortunados acontecimientos, es increíble como al día de la fecha recuerdo la historia y eso ya dice muchísimo; está años luz de formar parte de los sin pena ni gloria que han pasado por mi vida literaria y sin lugar a dudas está en el podio de las mejores lecturas del año. ¿Esta chica está bien? Sí, y a continuación intentaré transmitirles lo que me generó. Espero que cuando lleguen al punto final decidan darle una oportunidad. Ojo, éstas palabras las repito con el 98% de los libros, pero acá hay un plus casi que roza la palabra recomendado y con los ojos cerrados. Sin más, estiren las piernas, busquen algo rico y disfruten de mis palabras (?)

En primer lugar, vamos a detenernos en el exterior (sepan que esto no fue lo que capturó mi atención). La portada lejos está de formar parte de mis preferidas. Agrupa muchas cosas, una portada sándwich: tres imágenes que no combinan en absoluto y que, una vez más, demuestra el poco amor qué le pone el alma encargada de los diseños/maquetados de HQÑ. En mi opinión, pésimamente ensamblados los elementos. Por las barbas de Dió no se ofendan, es la conclusión a la que arribamos luego de ver sus diseños y la poca calidad y esmero que tienen. Una voz en off dice ya está el próximo #DdM: "¿Los diseñadores yanquis son mejores que los españoles y por eso las portadas son más bellas? Algún día verán la consigna de miércoles en nuestras redes. Volviendo. Tal vez se salvaría sin los apliques de yeso en la imagen de la chica (con pose muy rara y un vestido que no concuerda con la época), que hacen perder el enfoque de una manera extraña, llamando demasiado la atención (me hace suponer que son almohadas pegadas a la pared); incluso, podrían haber colocado el edificio en la parte inferior. Lo visualizo y TAN mal no queda. Dudita, al pasar, ¿usan la misma fuente y color para todos sus libros? Buena, che, no sabíamos que eras entendida en el área. Lejos de serlo, Ivs dio sentido a mis palabras cuando le conté sobre la portada y que no estaba a la altura del contenido.

(...) era fascinante poder expresarse con libertad sin encorsetar las palabras o disfrazar las emociones.

Por su parte, la sinopsis es entre reveladora y atrapante; gracias a todos los santos literarios y adonis no es kilométrica. Genera disparadores para reflexionar, por ejemplo: ¿Que serían capaces de hacer para obtener algo que anhelan desde hace años?

Ahora, viajemos en el tiempo. La autora eligió el ocaso del siglo XIX, una época convulsa y plagada de espías, y tres lugares, relacionados entres sí, uno más destacado que los otros, para relatar la historia de estas dos almas cuasi en pena. Lo "caro" que puede salirte estar en el lugar equivocado, o no. Sepan que todo comenzó en Londres (1874) y los principales tejes y manejes suscitan en las tierras de Alonso, en Madrid. Pero también en tierras americanas, más precisamente el sur de Santa Fe (USA). Ahí se abre un túnel en la estructura espacial. Bienvenido sea el pasado (y qué pasado) para poder comprender el futuro. Un poco de suspense y damisela en apuros, babys, y ahí te quiero ver.

Había pasado casi un año, un año desde que Alonso Melgar de Alcázar llegara a su vida… y la cambiara para siempre.

Verán, lady Charlotte Gallagher es una joven inglesa ("... no era la típica bella dama, pero aceptable a la vista") en tremendos apuros. Edward, su detestable hermanastro, un jugador empedernido, selló su destino al prometerla con el vetusto lord Sidmouth. Rufianes de mala muerte. Ante tales circunstancias y sin una salida que le resulte viable está dispuesta a hacer lo impensado para liberarse del nefasto compromiso. Podría parecer una niña consentida con un pasado plagado de rosedales, pero lejos está de serlo. Las adversidades siempre estuvieron al pie del cañón. A pesar de ello tiene un espíritu atrevido, combativo y valiente que la ayuda a sobrevivir y a pensar cómo obtener su tan ansiada libertad. Qué bien me caíste, mujer. Vos y tu inteligencia. Es ahí donde entra en escena el voluble y endemoniado marqués de Andrada, Alonso Melgar de Alcázar y Mendizábal. Un agente español que tenía su futuro demasiado planeado y que jamás imaginó volver casado a su amada tierra. Reticente a los nuevos cambios, adiós a sus dulces y húmedos sueños, que le depara la vida, pero demasiado fiel a sus principios y a las cuestiones del honor... Qué Dió se apiade de Charlotte. Qué mal me caíste Alonso. Sí, varias veces quise asesinarlo. Arrancarle la cabeza, a él y a sus turbulentas emociones, pero...

Ese hombre me detesta por obligarlo a este enlace y sé que mi vida junto a él será un infierno, pero lo soportaré porque al final la recompensa será mi ansiada libertad.

A través del relato, se percibe desesperación, rencor, frustración, indiferencia, engaños, añoranza (¿etcétera?), un matrimonio forzado y un amor que lentamente irá floreciendo como los jardines de Charlotte. Las etapas están bien marcadas. Ambos enfrentarán a su orgullo, a un par de desavenencias y a los cambios de escenarios. Una protagonista con las ideas claras, divertida, dispuesta a ceder para intentar encontrar un camino acorde a los vaivenes entre ambos y a adaptarse a su nuevo entorno, pero por más "dócil" que se muestre no se doblega ante el marqués. Imposible que no provoque empatía, es loable la lucha que emprende para obtener su independencia personal, la económica ya la tenía asegurada. Algún día hablaremos sobre el rol del género en la literatura. Él es un hombre arrebatado, odioso, testarudo (Bendito seas Julio por ubicarlo en la palmera) y un buen amigo. Tiene un lado que vale la pena explorar, me ayudó a "soportarlo" en sus momentos de macho alfa (ubicarse en tiempo y espacio). En el fondo es dulce, aunque le costó comprender ciertas necesidades y ver la luz en el horizonte. Digamos que es un especie de caja de Pandora.

Y no te entrometerás en mi vida. Nunca —dijo con énfasis—. Me debes obediencia. No lo olvides y quizá pueda tolerar tu presencia con el tiempo.

Una de las cosas que más me gustó fue que todo tenga su tiempo para evolucionar, su convivencia, sus idas y vueltas, sus intercambios, sus placeres. Nada de instalove o reiteradas salidas abruptas para resolver los conflictos. Por supuesto que la autora las utilizó, pero con mensura no abusó de esos recursos. Otro punto a su favor, es que estén los puntos de vista de los personajes. Algo que me encanta.

Pará las rotativas, éstos no explotaron el arte de la cabalgata. Calma, calma. Claro que habrá escenas donde le rendirán culto a semejante arte, pero van a tener varias clases previas de seducción para instruirse y luego darle rienda suelta. Su química es tan palpable y más cuando se producen sus intercambios. Ay, Alonso, Alonso qué maldito podés ser.
¡Era su marido! ¡Y desde luego quería saber lo que era tener uno! ¡Al infierno con las consecuencias! ¡Al diablo con todo! ¡Si el matrimonio conllevaba obligaciones conyugales para las mujeres también las conllevaba para los hombres! ¡Le daría algo en lo que pensar! ¡Y que Dios la amparara por lo que iba a hacer!

Respecto a los personajes secundarios, desde el vamos se aprecian satélites demasiado interesantes (Carlos, James, Alejandro –Bidzill–, Levi, Inés, Anna, Madeline). Amigos, otros no tanto, dignos de tener alrededor y de sus propias historias. Cada uno de ellos cumple un rol fundamental en la vida de los protagonistas. Leía y una parte de mi volaba imaginando y deseando sus libros. Obvio, como toda historia tiene el eje del mal. Personas demasiadas oscuras e interesadas capaz de hacer lo que sea para obtener una posición o una fortuna. Ni piedad para ellos, sentí que la autora intentó "justificar" a una y lo injustificable no puede justificarse (?) Se nota cuánto me simpatizó la marquesa...

Visualizo sus rostros asombrados o preguntándose si tengo fiebre. No, no tengo fiebre. "Hasta que llegaste a mi vida", es un romance histórico que me sorprendió gratamente. Es otra historia que tiene un poco de todo, contado de una manera tan equilibrada y amena. Los detalles ayudan a contextualizar el entorno histórico y sentir que estás en esa época, al menos eso me sucedió a mí. De rápida lectura, me duró muy pocas horas, con diálogos cautivantes. En ningún momento me detuve a contar las repeticiones o a revolear los ojitos por lo mal escrito que estaba. Ah, porque vos escribís de bien. Eh, no escribo para vender ni soy escritora. Recorda eso. Terminé de leerlo y dije wow, de dónde salió esta autora. Fue una caricia a mi alma de lectora, que hace tiempo viene padeciendo cada publicación.

Amo a mi radar, gracias a ese impulso conocí la prosa de Beatriz. Su forma de escribir me resultó atrapante (¿será ese el motivo de mi euforia y como consecuencia recuerdo la historia?). Su forma de relacionarse, publicar su trabajo y nunca exigir nada siempre me impulsaron a buscar la forma de darle una mano y sin querer queriendo terminé por adoptarla en el proyecto Adopta una Autora. Ah, pronto podrán 'conocer' un poquito más sobre ella. Por cierto, dos cosas: me encantaría ver el libro publicado en formato físico. Ojalá la editorial le dé una oportunidad. Segundo, tengo que leer su primer libro "Un sombrero en el corazón", aunque ella ya me hizo una pequeña aclaración...

¿Y la puntuación? Amén de todo lo dicho, el libro no se lleva la puntuación perfecta. ¿Por qué? Porque hubo momentos donde las cosas no me cerraron o fueron minimizadas. Por ejemplo, el cambio de actitud de Alonso cuando Carlos y James (caballeros muy divertidos) le revelaban la verdad de la milanesa. De golpe se esfumó todo su amor y una reacción muy tibia, muy love & peace (si leyeron o leen la novela entenderán a qué refiero). Lo sucedido en suelo americano te deja un sabor a poco y con ganas de más, probablemente la autora sembró las semillas para las historias de los satélites. Y lo mismo con los familiares y amigas (Anna y Madeline) de Charlotte. ¿Y el final qué onda? Llegas a él sin darte cuenta y decís ya lo terminé, dónde está el epílogo... Quedan muchas cosas en el tintero y ojalá la autora las plasme en varios libros. Dale, decí cuál es la puntuación. Qué impacientes (?) Estoy entre un 4 y 4.5, pero me quedo con un

Omaigat, suenen campanas, hay nueva reseña. Costó, no por la historia sino por todo el piripipí que les conté. Escribí siendo lo más sincera posible. Reconozco que me ayudó muchísimo expresar lo que estuvo sucediendo, gracias Ivs por alentarme. El ED está saliendo de las macabras tierras. Calmo a mi espíritu y procedo a realizar los agradecimientos para todas las almas que me leen y se bancan mis tiempos para reseñar, este año vengo para atrás. Marcha otro gracias infinito para tres almas que se fuman con todo la buena onda los planteos sobre mis frustraciones literarias y demás cositas, son mis oídos especiales. Enorme GRACIAS por acompañarnos en nuestros delirios, leernos y comentar. Lamento mucho si me repito, pero ni se imaginan lo hermoso que es ver la interacción y el respaldo que día a día tiene el blog.

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2 comentarios

  1. ¡¡Gabbs!! ¿Qué te puedo decir cuando siempre me dejas sin palabras? En primer lugar agradecerte la sinceridad con la que has escrito la reseña, ha sido un absoluto placer leerlo TODO (piripí incluído, por supuesto). Para mí es un gran elogio que siguieras recordando a Charlotte y Alonso después de tantos meses (ya sé que eres pro Charlotte, pero me alegra que Alonso te acabara conquistando... ¡Si en el fondo es un cielo de hombre!! jajajaja ). Por cierto, en "Un sombrero en el corazón" podéis encontrar ese "epílogo" que much@s lector@s habéis echado en falta. El encuentro con la vida de los marqueses de Andrada está asegurado ;)
    Muy agradecida por esta reseña que me ha arrancado risas, gestos de asombro y sonrisas varias.
    ¡Gracias por todo, por darle una oportunidad a la lectura, por la reseña, por querer saber de los personajes secundarios y por la adopción!! Encantadísima de que te haya gustado, ya lo sabes :P
    Un besazo enorme y un abrazo aún más gigante.

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    1. Dicen que reír genera muchísimos beneficios para la salud y cuando veas las otras cosas que tenemos pensadas y a punto de ejecutar te da el patatús *seriedad, che...* 😂😂😂

      Gracias porque jamás generaste presión indirecta para obtener una reseña, acompañaste (otro porqué te adopté). Fue una lectura que disfruté, que está tan bien documentada (una de las cosas que me olvidé de escribir, creo). Realmente fuiste un oasis en el medio del desierto en el que estoy pululando hace varios meses. *Qué metáfora, Teté. Se tira flores sola* 🙊

      De golpe me agarró una cierta timidez, esa que tuve por varios minutos antes de publicar. 😅

      Cariños y abrazos literarios. 😘

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